Yo te culpo porque abrazos como el tuyo me demuestran que otros tantos son chamuyo, yo te culpo por el llanto de mi cuello, por tus alas de bengala en su estello y porque caí en la cuenta de que el desvelo se produce con la ausencia de tu vuelo.
Fue ahi que comprobe que siempre
puede haber algo peor
Fué así que comprobe
que la angustia es prima de la
desesperacion
Y que a veces, tal vez,
estar solo es mejor
Y que al cielo no se llega
nunca de a dos ♪
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