Yo te culpo porque abrazos como el tuyo me demuestran que otros tantos son chamuyo, yo te culpo por el llanto de mi cuello, por tus alas de bengala en su estello y porque caí en la cuenta de que el desvelo se produce con la ausencia de tu vuelo.
domingo, 6 de febrero de 2011
No sé cuantas veces pasé por tu lado, no sé dónde estabas cuando más te necesitaba, no sé en que mundo vivías, cuando mi camino era de espinas. Hoy veo a lo lejos venir un mundo de amor, un mundo de esperanza, un mundo al que no quieres entrar por miedo a enamorarte, por miedo a la desilusión, por miedo a querer lo que puedes perder. Te invito a un mundo sin mentiras ni engaños, a un mundo donde reine la felicidad, aun mundo que ambos podamos construir; con amor y ternura, con fuego y pasión, con ternura y cariño, donde ambos podamos perdernos, donde ambos seamos uno y nada más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario