Yo te culpo porque abrazos como el tuyo me demuestran que otros tantos son chamuyo, yo te culpo por el llanto de mi cuello, por tus alas de bengala en su estello y porque caí en la cuenta de que el desvelo se produce con la ausencia de tu vuelo.
Siempre que en tu
pensamiento
Hagas memoria de mí
En ese mismo momento
Estaré pensando en ti.
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