Nunca estuve tan cansada como hoy. No tengo ni ganas de escribir, porque tantas cosas que pasan me hacen pensar que realmente no sé qué hago viva. Estoy orgullosa de mí, no creo ser yo la que se equivoca, y de cualquier manera: ¿Por qué tendría que ser yo siempre la que se equivoca? Estoy segura con respecto a esta situación que yo no soy la que está cagando todo.
“Como cuesta ver el sol, con las manos vacías, voy pensando que vá a pasar, nada queda claro y todo parece estar mal”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario