Me hice de papel, me hice de cartón. Invisible fuí, invisible soy. Te vi, me enamoré, apenas te toqué, me diste tanto amor, me hiciste sentir que el cielo existía entre tus piernas y las mías. Un día te perdí, Dios vino y te llevó y me dejó en el alma una bomba sin reloj. Quedé buscando moralejas, con los hombres que piensan "Te amé y te lloré, te lloro y te amo hoy", pero la vida es fría y te empuja a seguir.
Pato de mi vida, como no amarte si entendes todos mis putos y frágiles sentimientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario