[9:44 am. Hora de historia con la Riqui piola hablando de la Unificación Italiana]
No me voy a encerrar en Él (decía su nombre, pero ni dá), no me voy a cegar con sus ojos ni con su sonrisa y menos con mis recuerdos. Si, realmente nunca me voy a olvidar porque fue la primera vez que estuve con un chico, mi primer beso, mi primer rose... Pero eso no significa que me tengo que negar tanto a la vida en sí, como lo estuve haciendo estas 3 semanas. Tengo tantas cosas para decirle, pienso tantas cosas. Me revuelve el estomago pensar en sus besos. Me llamó la atención la calidad de memoria que tengo, como recuerdo todo o por lo menos la mayoría. Las cosas mas importantes las tengo guardadas en el fondo de mi corazón porque se puede decir que el fue y es mi primer amor real. Cuantos abrazos, cuantas palabras se fueron con el tiempo. Cuantas cosas quedaron sin decirse, le diría tantas cosas, lo abrazaría tanto si tuviese la oportunidad, le diría el amor y el cariño que le tengo y cuando deseo tenerlo. Pero ya pasaron tantas cosas, pasó TANTO tiempo que ya no vale la pena seguir peleandola. Ya perdí demasiado y aprendí demasiado como para tirarme atrás otra vez. Gané mucho también porque aprendí que a veces de las peores cosas que nos pasan es cuando mas aprendizaje y mas experiencia tomás de esas cosas de la vida. Que fea experiencia y que fea vida que me quedó después de aquel 2011 excelente. Creo que de toda la mierda que pasé rescato haber aprendido tanto.
No puedo definir realmente lo que siento por el, lo único que puedo decir es que mi mente ya lo va a sacar de mi memoria. Los recuerdos son mi vida, vivo del pasado y de los recuerdos y me hace mal.
No lo odio, aunque a la vez sí.
Me encanta el, pero lo odio porque me transformó en alguien que yo no era y no soy. Y pienso siempre en que si el no hubiese aparecido estaría con una sonrisa de oreja a oreja saliendo en todos los recreos apurada para ir a ver a mi mejor amiga a el curso de al lado.
No me voy a encerrar en Él (decía su nombre, pero ni dá), no me voy a cegar con sus ojos ni con su sonrisa y menos con mis recuerdos. Si, realmente nunca me voy a olvidar porque fue la primera vez que estuve con un chico, mi primer beso, mi primer rose... Pero eso no significa que me tengo que negar tanto a la vida en sí, como lo estuve haciendo estas 3 semanas. Tengo tantas cosas para decirle, pienso tantas cosas. Me revuelve el estomago pensar en sus besos. Me llamó la atención la calidad de memoria que tengo, como recuerdo todo o por lo menos la mayoría. Las cosas mas importantes las tengo guardadas en el fondo de mi corazón porque se puede decir que el fue y es mi primer amor real. Cuantos abrazos, cuantas palabras se fueron con el tiempo. Cuantas cosas quedaron sin decirse, le diría tantas cosas, lo abrazaría tanto si tuviese la oportunidad, le diría el amor y el cariño que le tengo y cuando deseo tenerlo. Pero ya pasaron tantas cosas, pasó TANTO tiempo que ya no vale la pena seguir peleandola. Ya perdí demasiado y aprendí demasiado como para tirarme atrás otra vez. Gané mucho también porque aprendí que a veces de las peores cosas que nos pasan es cuando mas aprendizaje y mas experiencia tomás de esas cosas de la vida. Que fea experiencia y que fea vida que me quedó después de aquel 2011 excelente. Creo que de toda la mierda que pasé rescato haber aprendido tanto.
No puedo definir realmente lo que siento por el, lo único que puedo decir es que mi mente ya lo va a sacar de mi memoria. Los recuerdos son mi vida, vivo del pasado y de los recuerdos y me hace mal.
No lo odio, aunque a la vez sí.
Me encanta el, pero lo odio porque me transformó en alguien que yo no era y no soy. Y pienso siempre en que si el no hubiese aparecido estaría con una sonrisa de oreja a oreja saliendo en todos los recreos apurada para ir a ver a mi mejor amiga a el curso de al lado.
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