viernes, 25 de mayo de 2012

Desnudando un ángel.

El azar me colocaba, en el camino hacia el anhelo, inextinguible de mamá. Convirtiéndome en el peor, asesino que es quien fusila a su propia, voluntad. De insoportable a ameno, de ameno a insuperable se fue haciendo nuestro viaje habitual. Convocaste a mi talento y de tu rostro desprendían risas que se hicieron mi manjar. Abrigue cada penuria que me confiabas y en mis entrañas te ganaste un buen lugar. Conocí cada rincón, de aquella alma que se distingue por su eterna inmensidad. Sin quererlo y de rebote, nos encontramos incendiandonos y dando luz a aquel placer, que transmuto Martes opacos por barnizarlos de un delirio extremo que se active en tu somier.  El amor fue tan bien hecho que infinitas son las gracias que nos concederá. Desnudé por fin al ángel que erotiza con caricias a la mas bella suavidad. 




REFLEXIONO Y ÉSTA VEZ ME MALDIGO POR JACTARME CADA TANTO, DE SER ALGO DESDICHADO.
Debería reconocer que yo he sido aquella tarde en ese patio, un muchacho afortunado.
Por robarte una sonrisa con la prisa de un diablo intratable. Por hacerte parte mio y en un descuido desnudar a este ángel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario